Gigantes de la industria tecnológica se unen a Microsoft en la lucha por la privacidad

Microsoft ha conseguido el apoyo de 28 empresas del sector de medios y tecnología como Apple, Amazon, HP, Verizon, Cisco, AT&T, The Guardian, The Washington Post, CNN, y otras, junto a 23 asociaciones comerciales y 35 científicos de las más prestigiosa Universidades del mundo, han firmado un pedido para que Gobierno de los Estados Unidos desista en la exigencia al acceso a los servidores que  la empresa mantiene en Irlanda.

El conflicto se inició en Diciembre pasado, surgió a raíz de que la empresa de Redmond, se negara a cumplir con el pedido de una orden judicial que permitiría al gobierno a acceder a los servidores en Dublin y revisar los correos electrónicos de usuarios bajo sospechas de tráfico de drogas y lavado de dinero.

Microsoft y sus abogados han decidido llevar el caso a la Corte de Apelaciones, declarando la orden “ilegal,” ya que consideran las agencias del gobierno norteamericano no tienen jurisdicción fuera del país y están obligados a utilizar los canales internacionales. Agregando además, que el fallo vulnera los derechos fundamentales de privacidad de sus clientes y daría legitimidad a la práctica de exigir a cualquier empresa abrir sus archivos y posibilitar que otros gobiernos del mundo hicieran lo mismo.

Los fiscales, por su parte argumentan que la distinción no aplica en este caso porque la información electrónica está “disponible” para su acceso por parte de los trabajadores de Microsoft en los Estados Unidos.

“Al imponer las limitaciones que está sugiriendo Microsoft, estaríamos llegando a resultados absurdos y a investigaciones criminales severamente reducidas por parte de las autoridades estadounidenses,” expresó en un documento a la corte el Fiscal de Estados Unidos en Manhattan, Preet Bharara.

El caso que podría llegar hasta la Corte Suprema, genera gran inquietud en la industria y el fallo repercutiría en otras compañías, que al igual que Microsoft, reciben cada año miles de peticiones de información de sus clientes por parte de las agencias de inteligencia y de justicia de los Estados Unidos.