Echamos una vistazo a la casa en Napa del desaparecido Robin Williams

Para muchos de nosotros, la muerte del comediante y ganador del Oscar, Robin Williams en agosto del 2014 parecía tan repentino como trágico. Él era una figura icónica en el mundo de la comedia y en el cine, ya fuera prestando su voz a películas animadas con respecto de pingüinos danzantes (Happy Feet) o interpretando a un profesor de psicología lidiando con sus propios ataques de depresión junto a Matt Damon (Good Will Hunting). Él trajo risas para muchos – ¿quién podría olvidar el papel en el que se pone una cantidad absurda de maquillaje y un acento escocés sólo para estar un poco más cerca de sus hijos? – Por lo que sólo es apropiado que su extenso patrimonio en Napa – (también conocido como “Villa de las Sonrisas”) fuera terminada hace más de una década. Ahora su casa está en el mercado.

Ubicada al pie de las montañas de Mayacama entre Sonoma y Napa, el rancho de 640 acres ofrece más de cinco dormitorios y 6 ½ baños a un precio de $25’900,000 de dólares. 3,200 pies cuadrados, un casa de huéspedes acompaña a la casa principal, está equipada con una piscina infinita, una torre privada, un pequeño estanque, un establo de caballos y una innumerable cantidad de otras instalaciones de lujo que sólo complementan las canchas de tenis y el viñedo cercano cultivado para producir vinos cabernet sauvignon y merlot. La casa está construida de piedra caliza portuguesa, y como si eso no fuera suficiente, ofrece una bodega de vinos climatizada y una biblioteca con paneles de roble, además de una instalación dedicada de cine en casa. Aunque la finca fue puesta originalmente en el mercado en $35’000,000 de dólares en 2012, se re enlistó recientemente a precio con descuento justo antes de su muerte debido a la falta de interés.

“Hay cuentas que pagar”, dijo Williams en una breve entrevista con la revista Parade. “Mi vida se ha reducido – en el buen sentido de la palabra. Estoy vendiendo el rancho en Napa. Yo simplemente no puedo pagarlo más”. La muerte de Williams fue declarada como un suicidio. Le sobreviven su esposa Susan Schneider, así como tres hijos adultos de dos matrimonios anteriores.