ICARUS es un dron de cartón diseñado para entregar su carga y autodestruirse

Parece que cada vez más compañías están súbitamente interesadas en  integrar la tecnología con productos de cartón. Primero fueron las gafas de realidad virtual, las Google Cardboard, y ahora el laboratorio de R&D Otherlab ha creado un dron de cartón que seguramente pasará a la historia como el avión de papel más avanzado del mundo.

Con el nombre de ICARUS, por las siglas en inglés de Inbound Controlled Air-Releasable Unrecoverable Systems, éste es un dron desechable que está diseñado a propósito para volar en misiones de las que no necesite regresar.

ICARUS está creado para ser lanzado en el aire por un avión más grande. El objetivo es entregar los suministros a su destino, luego de lo cual el cuerpo del dron se biodegradará de forma segura. Es capaz de hacer esto porque el UAV vuela como un planeador, sin motor incorporado. Sus únicos componentes electrónicos son una mini computadora y sensores que controlan dónde viaja y finalmente aterriza.

“Hay dos casos para el uso de este dron que tienen más sentido: entregar cargas humanitarias a áreas remotas que carecen de infraestructura vial apropiada, o en casos donde vale la pena minimizar la exposición humana y transportar sangre, vacunas y otros suministros médicos”, dijo a Digital Trends Star Simpson, ingeniero de Otherlab.

“Alternativamente, estos vehículos también pueden permitir la entrega de otros equipos, tales como baterías, a lugares específicos. Habilitamos la entrega distribuida con aterrizajes precisos, resolviendo el problema de realizar entregas en lugares como campos de batalla o que tengan una infraestructura baja, y también reduciendo la vulnerabilidad de la cadena de suministro en esos casos”.

El proyecto es la culminación de una pieza de investigación de DARPA, quienes financiaron esta obra. La parte biodegradable del proyecto no sólo se enfoca en la sostenibilidad, sino que se basa en un anterior trabajo de DARPA llamado Vanishing Programmable Resources (VAPR). Este proyecto estaba destinado a crear dispositivos electrónicos autodestructivos, capaces de detener equipos militares de alta tecnología que podrían haber caído en manos enemigas.

Pero aunque la intención original de ICARUS no tiene nada que ver con un pasatiempo o diversión, no significa que algún día estos drones de cartón no vayan a estar disponibles para la venta al consumidor regular. Simpson nos dijo que están buscando alianzas comerciales para llevar esta tecnología al mercado general. Aunque para muchos tal vez no tenga mucho sentido invertir dinero en un dron desechable, aunque sea biodegradable.