¿Te animarías a probar una cerveza de 5,000 años de antigüedad?

Si acostumbras tomar una cerveza de vez en cuando, seguramente no te gustaría que te sirvan una que esté vieja y pasada de la fecha sugerida para su óptimo consumo, aunque a algunos, eso no parece molestarles. Pero, ¿qué tal si te ofrecen una cerveza de cinco mil años de antigüedad? Los arqueólogos de Stanford nos están dando la oportunidad de averiguarlo.

En una nueva investigación, los estudiantes del Centro de Arqueología de Stanford han elaborado un nuevo lote de alcohol milenario, bajo la atención del arqueólogo profesor Li Liu. Este científico, junto con el Dr. Jiajing Wang y otros expertos, encontró la receta analizando las paredes interiores de piezas de cerámica excavadas en el noreste de China.

RelacionadoCon PicoBrew puedes personalizar tu propia cerveza artesanal

Recrear el proceso implica el uso de antiguas técnicas de elaboración de cerveza inventadas por las primeras civilizaciones humanas. “La cerveza que descubrimos en el sitio de Mijiaya fue una bebida con múltiples ingredientes”, dijo Wang a Digital Trends. “Estaba hecha de mijo sorgo, cebada, semillas de Coix, y algunos tipos de tubérculos. Suponemos que la cebada se introdujo inicialmente en la llanura central de China para la producción de alcohol en lugar de ser usada como alimento básico”.

Esta cerveza milenaria se ve y sabe mucho más como avena dulce, comparada al toque amargo y claro que tienen las bebidas de hoy. “La cerveza moderna suele depender de la cebada como su único ingrediente”, continuó Wang. “Esta cerveza era una mezcla de una variedad de plantas almidonadas. También descubrimos que la cerveza Mijiaya podría no tener el nivel de claridad como las modernas”.

Pieza de cerámica excavada en Mijiaya, en el noreste de China.

El proceso actual de fermentación de la cerveza tarda alrededor de dos semanas, y el producto terminado puede durar hasta dos años en las condiciones adecuadas y refrigeración apropiada. Este descubrimiento nos proporciona una fascinante mirada a los hábitos y necesidades de una sociedad tan diferenta a la actual.

¿Y será que podremos probar la antigua cerveza china, aunque no seamos parte de este equipo de Stanford? Tal vez. “Colaborando con el Instituto Shaanxi de Arqueología en China, estamos planeando recrear la cerveza Mijiaya en mayores cantidades”, dijo Wang. “Pero yo no seré la persona que la venda. Este es un proyecto que deben realizar las empresas cerveceras privadas”.
Ojalá que no tengamos que esperar otros cinco mil años