El Snapdragon 835 de Qualcomm podría revolucionar la industria de los teléfonos inteligentes

Si recientemente compraste un nuevo teléfono pensando que al fin encontraste el dispositivo más ligero, más rápido y más eficiente del mercado, podrías estar equivocado. Aunque la lista de los teléfonos favoritos ha permanecido prácticamente sin cambios mayores durante los últimos años, aun así queremos aparatos cada vez más rápidos, más delgados, y que tengan la mayor cantidad de batería posible.

Por esto, el último procesador de Qualcomm, el Snapdragon 835, permite a los fabricantes de dispositivos cumplir con todos esos requisitos del usuario moderno, pero también añade un toque futurista y tecnología de vanguardia. Se trata de un procesador construido para la conectividad de la próxima generación de comunicaciones, fotografía y realidad virtual, y no es sólo para teléfonos inteligentes.

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Anunciado en el CES, el 835 es el último de la línea de procesadores Qualcomm, el procesador Snapdragon 835 está construido sobre un proceso FinFET de 10 nanómetros. Eso básicamente significa que es más compacto que el actual Snapdragon 821, que está construido con tecnología de 14 nanómetros. Qualcomm dijo que este nuevo diseño puede contener un 30 por ciento más de piezas en el mismo espacio.

Según sus especificaciones, la compañía dijo que sus componentes tienen un tamaño significativamente menor, lo que implica que permitirá “diseños más delgados” y “baterías más grandes”. Estas y otras mejoras ayudarán a un mejor rendimiento, una reducción del 40 por ciento en el consumo de energía y mejoras significativas en la duración de la batería.

Otro gran avance del procesador implica una rápida carga de la batería. Actualmente, el estándar Quick Charge 3.0 de Qualcomm alcanza el 80 por ciento de capacidad después de 15 minutos de carga, pero la siguiente propuesta, el Quick Charge 4.0, ofrece una mejora del 20 por ciento en velocidad y un 30 por ciento en eficiencia energética. Esto se traduce en hasta cinco horas de batería adicional en sólo cinco minutos de carga, o el 50 por ciento de la capacidad de una batería en 15 minutos.

La compañía se está asociando con el gigante de la electrónica Samsung para construir los procesadores, que espera comenzar a comercializar en el primer semestre del 2017. “Estamos muy contentos de tener la oportunidad de trabajar estrechamente con Qualcomm Technologies en la producción del Snapdragon 835, utilizando nuestra tecnología  FinFET 10nm”, dijo Jong Shik Yoon, vicepresidente ejecutivo de Samsung en un comunicado de prensa. “Esta colaboración es un peldaño importante, ya que significa confianza en la tecnología líder de procesamiento de chips de Samsung”.

Pero para evitar cualquier tipo de problema similar a la catastrófica situación de sus nuevos socios, este nuevo procesador ofrece una gran cantidad de medidas de protección contra el tipo de acumulación de calor exhibida por el Samsung Galaxy Note 7. La última generación del software INOV (Intelligent Negotiation for Optimum Voltage) de la compañía, monitorea la transferencia de energía en tiempo real para asegurarse que no exceda las temperaturas seguras de funcionamiento.

El dispositivo cuenta con cuatro niveles de protección térmica, algunos en el chasis, otros en la batería y varios en el interior del chip, los cuales detectan el tipo y la calidad de los cables de carga enchufados. Nuevas características prolongan la longevidad de la batería, y Qualcomm dijo que mantendrá al menos el 80 por ciento de su capacidad original después de 500 ciclos de carga.

Qualcomm dijo que la tecnología de carga rápida es totalmente compatible con USB Type-C y USB Power, especificaciones de suministro de energía ratificadas por el USB Implementers Forum, el organismo de la industria que estandariza esta tecnología. Las implementaciones anteriores de la tecnología de Qualcomm, algunas de las cuales fueron incluidas en el Snapdragon 821, no concuasan completamente con las especificaciones, manipulando el voltaje para reducir los tiempos de recarga, y empleando soluciones alternativas para establecer la velocidad de carga.

También está en consonancia con el documento de compatibilidad de Google para futuros dispositivos Android, un proyecto que la compañía publicó esta semana. En él, el gigante de la búsqueda mencionó dispositivos USB tipo C que “soportaban la plena operabilidad con los cargadores estándar de tipo C”. Este es un requisito que los anteriores chips Snapdragon de Qualcomm no cumplían. En este caso, Qualcomm afirma que Quick Charge 4.0 es totalmente compatible.

Si todo continúa como planeado, el Snapdragon 835 podría revolucionar la industria de los teléfonos inteligentes.