Tecnología logra que un paralítico pueda moverse utilizando su mente

Cada día que pasa, podemos ver grandes avances de la tecnología moderna, pero a veces necesitamos un ejemplo particularmente prominente para recordarnos lo increíble que puede llegar a ser. Eso es lo que ocurrió esta semana con Bill Kochevar, un hombre que ha estado paralizado del cuello hacia abajo durante los últimos ocho años, después de un accidente en bicicleta.

Por primera vez en casi una década este hombre fue capaz de alimentarse por sí mismo, pero en esta ocasión, lo hizo utilizando solamente sus pensamientos. Así es, Kochevar usó el poder de su mente y la tecnología para enviar mensajes desde un implante en su cerebro a implantes en su brazo.

En el estudio, Kochevar se sometió a una cirugía para instalar sensores en la corteza motora de su cerebro, en el área cerebral responsable del movimiento de las manos. Durante los cuatro meses siguientes aprendió a usar los sensores para controlar un brazo 3D virtual, antes de someterse a una segunda operación para instalar 36 electrodos en su brazo y mano. Estos electrodos incitaron la estimulación eléctrica de los músculos del hombro, codo y mano.

“Este es el primer caso con éxito de una interfaz de cerebro completamente implantada en un ser humano (BCI), y de estimulación eléctrica funcional, para restaurar la función en una extremidad completamente paralizada en un individuo con tetraplejía”, dijo a Digital Trends el investigador Benjamin Walters, profesor asociado de neurología en Case Western Reserve School of Medicine, y director médico del proyecto Deep Brain Stimulation Program en el UH Cleveland Medical Center.

“Lo que es sorprendente en este enfoque es que la tecnología esencialmente evita la lesión de la médula espinal y permite al individuo sólo pensar en mover su brazo, y éste se mueve. Hasta ahora, ha sido capaz de realizar tareas funcionales y mover su brazo en múltiples direcciones, con múltiples grados de libertad”, nos explicó.

A pesar del éxito inicial del estudio, Walters dijo que el trabajo está todavía en sus primeras etapas, y que los algoritmos están siendo mejorados de manera regular como resultado del trabajo del equipo con Bill Kochevar.

Las habilidades de restauración de la interfaz de la máquina con el cerebro son duraderas, pero funcionan sólo cuando el sistema está conectado a una computadora. Sin embargo, ese no será el caso para siempre. “Eventualmente, esta tecnología será inalámbrica o internalizada, lo que podría permitir un uso independiente más continuo”, concluyó Walters.