¡Houston tenemos un poblema! La habitación de NASA no funciona

En el espacio, al igual que en la Tierra, las cosas no siempre salen según lo previsto. Como, por ejemplo, la habitación inflable de la NASA. Este nuevo módulo está diseñado para ofrecer a los astronautas un espacio extra para vivir y trabajar, sobre todo en misiones largas.

Actualmente, se une al exterior de la Estación Espacial Internacional y el astronauta estadounidense Jeffrey Williams iba a inflarla para comenzar una prueba de dos años para ver cómo la estructura hace frente a los diversos riesgos que pueden aparecer en el espacio. El problema es que no se ha inflado. Y nadie está seguro de por qué.

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Cuando Williams dejó entrar el aire a través de una válvula de presión interna del módulo, éste aumentó, pero no se expandió tanto como estaba previsto. La transformación de este hábitat de su estado compacto en un módulo cinco veces mayor se prolongó alrededor de dos horas, a pesar de que toda la operación debería haber durado sólo la mitad.

Al darse cuenta de que las cosas no iban según lo previsto, los ingenieros de la NASA en la Tierra decidieron esperar un día, agradeciendo a Williams su paciencia. “Esperamos tener más suerte mañana”, le dijeron. “Así funciona el espacio,” respondió el astronauta. La NASA dijo que va a sumar todos los esfuerzos posibles para ampliar el módulo este viernes, tal y como se puede ver aquí.

El Módulo de actividad Bigelow expandible es el resultado de años de colaboración entre la NASA, a quien se le ocurrió la idea, y la empresa con sede en Las Vegas, Bigelow Aerospace, que se hizo cargo de su desarrollo.

El módulo fue lanzado por un SpaceX Dragon el pasado 8 de abril, antes de ser instalado una semana más tarde en el nodo Tranquility de la estación espacial. Estos espacios inflables podrían ofrecer a los organizadores de las misiones en el espacio una manera más rentable y eficiente de conseguir superficie útil adicional a bordo de una nave espacial, e incluso podría funcionar como una sala de estar durante las visitas a Marte.

Pero, antes, los investigadores necesitan aprender cómo este módulo responde a posibles riesgos tales como la radiación solar, los desechos espaciales y las temperaturas extremas del espacio. Por supuesto, tendrán que encontrar, primero, la manera de inflarlo.