Esta nave espacial hace ver a los cohetes como primitivos

China está desarrollando un avión espacial que saldría de una pista de despegue a la órbita y regresar.

Pero ahí no termina todo. Según reporta Popular Science, el avión se desplaza a velocidades hipersónicas y pondría al gigante asiático como líder en la industria aeroespacial.

Relacionado: Novedoso bus eléctrico fue probado en China

china-hypersonic1-720x720

Este aparato opacaría los logros de otros cohetes, especialmente con el famoso “Space Shuttle”, que ya no funciona. El único proyecto que le podría hacer competencia es el British Skylon.

La Corporación Aeroespacial China en Ciencia, y Tecnología (CATSC por sus siglas en inglés) está utilizando el mejor talento y la mejor tecnología en la industria aeroespacial, para crear un híbrido entre avión y nave espacial.

El avión espacial utilizará un motor de ciclo combinado que le permitirá despegar desde un aeropuerto y llegar a la órbita.

El despegue horizontal tiene además un ventilador turbo o motor turbojet, seguido por un motor ramjet que ayuda a que el avión se torne vertical para poder llegar a la atmosfera.

Cuando el avión alcanza velocidades supersónicas, empezará a utilizar el motor scramjet que lo desplazará por el espacio. El avión utilizará sus motores de cohete para poder maniobrar su llegada a la órbita.

Este aparato podrá ser reutilizable, haciendo reparaciones mínimas y se espera que esto ayude a reducir los costos de los programas espaciales y permitir que los astronautas chinos accedan a la órbita más frecuentemente. Yang Yang, un ingeniero de la CASTC afirmó al canal de televisión CCTV, que hay una posibilidad de utilizar el avión con fines turísticos.

Ya que hay diferentes etapas en el uso de los motores, se podrá reducir el impacto físico de los pasajeros, especialmente de aquellos que “no tienen entrenamiento” para ir al espacio.

Relacionado: Empresa china crea el lente fotográfico más amplio

El avión espacial chino está siendo desarrollado y será probado en los próximos tres a cinco años, esperando poder estar en uso a partir del 2030, al igual que el Skylon.