El último Phantom fabricado por Rolls-Royce se inspira en los años 30

Es el final de una era: Rolls-Royce ha construido el último Phantom de séptima generación en su fábrica de Goodwood, Inglaterra. The Last Phantom VII señala el final de una producción de 13 años. Este vehículo de referencia es un modelo de larga distancia entre ejes, encargo de un coleccionista de Rolls-Royce cuyo nombre desconocemos.

El cliente siempre estuvo fascinado por el diseño y la iconografía de los años 30, motivo por el cual la ebanistería en el salpicadero y en los paneles de las puertas representa unos majestuosos barcos que llevaron a pasajeros por todo el mundo durante aquella época.

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El estilo inspirado en el mar continúa con el bordado de tono sobre tono, el cual imita el movimiento de las olas. Además, los asientos y los paneles de la puerta están envueltos en tapicería de cuero celeste claro.

Este Phantom personalizado es un manifiesto a la atención que Rolls-Royce presta hasta los más mínimos detalles. Los relojes incrustados en el tablero de instrumentos y en el panel de partición se parecen a los relojes de radio que se encuentran en los transatlánticos representados en el salpicadero. El conductor puede seleccionar una de las 24 zonas horarias incorporadas simplemente girando el bisel del reloj. Claramente, este Rolls-Royce fue construido para viajar por el mundo.

El cuerpo está pintado en un tono discreto, llamado terciopelo azul. Unas líneas blancas dobles y un logotipo de revestimiento marino en ambos guardabarros añaden un toque de contraste. Un conjunto de neumáticos blancos hace que de este último Phantom emane una elegancia casi natural, como sin esfuerzo.

El último Phantom salido al mundo está equipado con un poderoso motor V12 de 6.75 litros que produce 453 caballos de fuerza a 5,350 rpm y 531 libras-pie de torque a 3,500 rpm. Una transmisión automática de ocho velocidades lo acelera de cero a 60 mph en menos de seis segundos.

Mientras Rolls-Royce ya ha comenzado a desmantelar la línea de producción Phantom VII, su placa de identificación volverá ya en una octava generación. Un nuevo modelo, construido sobre una plataforma de aluminio llamada Architecture of Pure Luxury, está programado para debutar antes de fin de año.