Esto que ves no es un Porsche 911… Bueno: no exactamente

Cuando se trata de transformar un Porsche, ningún nombre es más respetado en el mundo que el de Ruf, y ningún carro de Ruf puede siquiera alcanzar el nivel del ya legendario CTR “Yellow Bird” de 1987, un 911 modificado que barrió el piso con los rivales que en su día encontró. Y en la presente edición del Salón del Automóvil de Ginebra, y a modo de celebración del 30 aniversario, el “Pájaro Amarillo” ha vuelto a volar.

Ruf está resucitando su modelo más famoso en una producción limitada. El Ruf CTR 2017 ha sido fabricado con una gran adición de tecnología y dinero, incorporando muy poco del modelo original. Aquel CTR de 1987 recibió el apodo “Yellow Bird” durante una prueba de Road & Track en la pista de alta velocidad de Volkswagen Ehra-Lessein, en Alemania. El carro alcanzó las 213 mph durante esa prueba, ganándose son ello una fama casi instantánea.

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El CTR 2017 puede parecer un 911 de los años 80, pero en realidad se basa en un chasis monocasco de fibra de carbono diseñado por Ruf. La compañía dice que es el primer auto que ha diseñado completamente desde el principio. El chasis está aumentado por las estructuras delanteras y traseras del parachoques de acero, además de una jaula de protección incorporada. Eso sí, el vehículo completo pesa solamente 2,640 libras.

Su poder se lo debe a un seis-en-línea de 3.6 litros twin turbo montado a la manera usual de un 911, en la parte posterior. Produce unos asombrosos 700 caballos de fuerza y ​​649 libras-pie de torque, poder que canaliza a las ruedas traseras a través de una transmisión manual de seis velocidades y diferencial de deslizamiento limitado. Según Ruf, el modelo pasa de 0 a 62 mph en 3.5 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 225 mph, poco más de 362 km/h.

El motor no es la única pieza seria aquí. Ruf equipó el CTR con una suspensión no convencional             que maximiza su capacidad de manejo, además de unos frenos de cerámica de carbono de seis pistones. En el interior, los asientos son una mezcla de cuero, Alcántara, aluminio y fibra de carbono. El objetivo de Ruf siempre fue ahorrar peso, así como proporcionar una sensación de auto de carreras, no de lujo.

Ruf sólo fabricará 30 ejemplares de su CTR 2017, incluyendo el prototipo que se exhibe en Ginebra. La producción comenzará el próximo año, y cerca de la mitad estará dirigida a los Estados Unidos, en palabras del fundador Alois Ruf a la revista Autoblog. Esa es la buena noticia. La mala es que casi todos los ejemplares están ya apalabrados. Los compradores europeos están pagando alrededor de $791,000 por cada uno. Y sí, quizá se podrá tener un carro exótico por menos dinero, pero difícilmente será más rápido.