50 años de Mustang en un solo auto

¿Te apetece saltar de un Mustang nuevo a otro vintage en un solo suspiro? Pues los visitantes del Museo del Salón de la Fama de los Inventores (dependientes de la Oficina de Patentes y de Marcas de la EE.UU.) tendrán la oportunidad de hacer precisamente eso, según cuenta Mashable. En realidad, no se trata de un vehículo real, ni mucho menos, sino de un modelo con fines puramente demostrativos.

Así, a partir de dos mitades de modelos separados por 50 años, Ford-Mustang ha construido una sola versión de algo que podríamos llamar 1965/2015, todo para mostrar la evolución de medio siglo de innovación. Las dos mitades -perfectamente cortadas- se unen entre sí, dándote la oportunidad sentarse en un lado u otro, o mejor dicho, en una época u otra

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Visto de frente, el modelo nuevo se ve un poco más bajo en el borde delantero del capó, y una o dos pulgadas más alto en la parte trasera del capó, justo delante del parabrisas. El modelo 1965 representa, además, del primer año de un arquetipo de América, ya que en aquel entonces Ford patentó los cinturones de seguridad, los altavoces traseros y las capotas del convertible.

Además de su aspecto general más robusto, el interior del Mustang 2015 GT es mucho más lujoso que el modelo original, comenzando por de la pantalla de la consola y el volante forrado en piel, con las luces del tablero de instrumentos en ámbar oscuro. Por supuesto, la seguridad, el rendimiento, la comodidad y conveniencia en el coche nuevo van muy por delante del coche original.

Ninguna de las mitades de esta muestra tiene un motor, ni tampoco alguna rueda trasera. Pero los visitantes pueden sentarse en los respectivos asientos del conductor, y probar los controles. También se pueden escuchar grabaciones de los motores V-8 de ambos modelos.

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Es importante mencionar que la versión Mustang 1965 no es un auto real se haya re-hecho para la exhibición (es decir, no han cortado un coche original de 1965). Simplemente, han utilizado una réplica. El modelo 2015, sin embargo, sí que es un coche real partido por la mitad.

Sí: duele un poco pensarlo.