Mercedes-Benz se asocia con Bosch para desarrollar vehículos autónomos

La auto-conducción ha pasado de ser una curiosidad a ser una gran prioridad para una serie de grandes empresas. Desde los fabricantes de automóviles hasta las empresas de tecnología, pareciera que todos están obsesionados con el futuro (y las posibilidades) de esta herramienta. Esta una apuesta atractiva, pero no exenta de dificultades. Y claro: no todas las empresas quieren lanzarse a esta aventura a solas.

Mercedes-Benz, Daimler y el mega proveedor Bosch son los últimos en formar una sociedad con el objetivo de desarrollar automóviles autónomos. Las dos compañías esperan tener un vehículo totalmente autónomo y listo para conducirse en áreas urbanas a “principios de la próxima década”, ha dicho Daimler en un comunicado de prensa.

En el futuro, Daimler espera que los habitantes de las ciudades puedan pedir un automóvil autónomo con sus teléfonos, e ir en ellos a donde necesiten ir. Es el siguiente paso lógico para una empresa que ya está metida en el negocio de servicios de movilidad (a través de su Car2Go). Tampoco es la primera vez que se habla aquí de un enfoque compartido: Ford planea lanzar su primer automóvil autónomo en 2021, inicialmente para servicios de transporte en conjunto. Por lo mismo, no esperan que este vehículo autónomo esté disponible para la compra por particulares -al menos- hasta 2026.

Lo cierto es que el despliegue de automóviles autodirigidos en los servicios compartidos permite a las empresas implementar la tecnología de una manera más controlada. También puede resultar un modelo económicamente más atractivo que las ventas privadas. Los vehículos autónomos compartidos podrían permanecer en la carretera por mucho más tiempo que los manejados por humanos, lo que a la larga generaría más ingresos para un operador.

Sin ofrecer detalles reales sobre cómo planean lograr este objetivo, Daimler afirma que la asociación tendrá como meta el desarrollo de un software que permita un SAE nivel 4 y un SAE nivel 5 de autonomía. La Sociedad de Ingenieros Automotrices estableció estos niveles de autonomía (SAE) en 2014, siendo el nivel más bajo cero (sin capacidad autónoma) y Nivel 5 el más alto, involucrando ya un carro diseñado para funcionar sin ninguna interacción humana.

¿Daimler y Bosch podrán ser los primeros en lograrlo? Es difícil saberlo, pero ciertamente no les faltará competencia. Desde fabricantes de automóviles como Ford, Tesla y Nissan a compañías como Uber y Waymo, el carro de conducción autónoma es el dulce objeto del deseo de muchos.