El Lexus LC 500 2018 no es (¡por fin!) otro Toyota disfrazado

La marca Lexus fue lanzada en 1989 como la división de lujo de Toyota, pero en lugar de crear vehículos distintivos, Lexus a veces se parecía una excusa del fabricante japonés para cobrar algo más por sus modelos.

En el Salón del Automóvil de Detroit de 2012, Lexus presentó su concepto de LF-LC, el cual estaba en principio destinado a ser una “muestra” sin planes de producción en el futuro. Pero luego llegaron los premios de diseño , seguidos de preguntas sobre cuándo este vehículo llegaría a los concesionarios. Y no les quedó otra que recoger la pelota.

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La fascia delantera se asemeja a una pitón voraz, con sus faros tricolores en forma de colmillo que apoyan una rejilla de malla. Pero mientras que las fotos tienden a capturar su actitud furiosa, el Lexus LC 500 es bastante más más agradable en persona. Esto es gracias a sus movimientos exactos y las líneas de carácter decisivo, pero ésos también pueden hacer que el vehículo parezca más encorvado que esbelto.

El V8 de 5.0 litros que mueve al LC 500 se basa en el motor que se encuentra en los modelos de rendimiento GS F y RC F de Lexus. Con una potencia de 471 caballos de fuerza y ​​398 libras-pie de torsión, el coupé alcanza 60 mph en 4.4 segundos. Un V6 de 3.5 litros se adapta al modelo híbrido LC 500h. La potencia total del sistema es de 354 caballos de fuerza con un tiempo de 0 a 60 mph de 4,7 segundos.

Un escape activo es estándar junto con un tubo de resonancia especial. También puede ajustar el nivel de ruido de escape a través del sistema de selección de modo de accionamiento, que ofrece variaciones de Eco, Normal, Confort y Sport.

Fabricado a partir de una nueva plataforma de Lexus llamada GA-L (Global Architecture-Luxury), el LC 500 es un carro sólido pero no rígido. Los nuevos soportes serán la base para el nuevo sedán LS y todos los futuros motores delanteros y modelos de tracción trasera. Con una distribución de peso 54:46 para modelos de gasolina y de 52:48 para los híbridos, el coupé GT se maneja bastante bien. Además, el sistema de frenado responde a la perfección cuando se toman las curvas con demasiada velocidad. Estos frenos grandes son necesarios para detener una masa de 4,280 libras (4,435 libras para el híbrido) soportado por unos neumáticos de 20 o 21 pulgadas.

El LC 500 también estrena la primera transmisión de 10 velocidades que se encuentra en un vehículo de lujo. Los cambios son notablemente suaves, incluso en modo manual. Por otro lado, el híbrido LC 500h cuenta con una transmisión de cuatro velocidades junto con una CVT para imitar una velocidad de 10.

El ajuste y el acabado de la cabina es Lexus lujoso, pero no tanto como para coincidir con el exterior. “Hecho a la medida” es un concepto de moda en estos días, pero el LC 500 se siente así. El volante envuelto en cuero se ajusta a la perfección con las levas de cambio. Ergonómicamente, todo es fácil de alcanzar, con puntos de contacto de alta calidad. No se espera menos en un vehículo que comienza en los $92,000 ante de las opciones ($96,510 para el híbrido).

A la venta en mayo, el Lexus LC 500 llega con toda la intención de competir contra modelos tales como el roadster Mercedes-Benz Clase SL, el BMW Serie 6 Gran Coupe, e incluso el Porsche 911 GTS. Pero lo cierto que con sus ocho cilindros, dos puertas, cuatro asientos y la tracción trasera, el LC 500 no encaja en un grupo específico. Sin embargo, es claramente el modelo menos aburrido que han sacado. Y ya era hora.