Lamborghini resucita una de sus primeras creaciones

La división Polo Storico de Lamborghini, centrada exclusivamente en sus vehículos clásicos, acaba de terminar la restauración de un espectacular 350 GT. Con un número de chasis 0121, este cupé es una máquina de gran importancia histórica, ya que fue uno de los primeros 15 carros construidos por el toro salvaje.

Si bien no hay fotos de cómo estaba el carro antes de la restauración, Lamborghini ha explicado qu el proceso para dar una segunda vida al 350 GT ha sido muy meticuloso. Es muy antiguo, con características tomadas del prototipo 350 GT presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1963, características que cambiaron, más tarde, en el ciclo de producción.

Relacionado: Un paseo por el increíble museo de Lamborghini

El cupé fue construido totalmente a mano, por lo que no existieron nunca dos ejemplares exactamente iguales. Lamborghini investigó a fondo en su departamento de archivos para asegurarse de que cada detalle que se pusiera en el 350 GT correspondiese con el original.

Mecánicamente, se usaron 780 horas de trabajo en el tren motriz, el sistema eléctrico, el sistema de refrigeración, los frenos y el sistema de combustible. También pasaron no menos de 1,150 horas en la carrocería y en el interior. En particular, taller de carrocería de la compañía lijó y pulió todo el carro a mano entre cada una de sus 22 capas de pintura.

La división Polo Storico garantiza la autenticidad del vehículo, ya que sólo se ha utilizado piezas de repuesto originales; incluso la radio Blaupunkt es la original. Lamborghini explica que este punto es de suma importancia para el propietario, por lo que un puñado de componentes —incluyendo los pedales— fueron restaurados en lugar de sustituirse por otros, preservando así la sensación auténtica y única del GT. Después de todo, un vehículo sólo es original una sola vez en la vida.

O dos, como en este caso.

El mismo propietario del 350 GT destapó su recién restaurado Lamborghini durante una ceremonia especial celebrada en el Autodromo di Modena, una pista de carreras, no lejos de la ciudad natal de la compañía, en Sant’Agata Bolognese, al norte de Italia. El propietario condujo su restaurado cupé durante unas 50 millas ante los ojos de todo el mundo, antes de llevarlo una vez más de vuelta a casa.