Te presentamos el Kyburz eRod, un roadster totalmente eléctrico

Una cosa suiza llamada Kyburz ha salido a la luz: se trata de un roadster (descapotable biplaza) totalmente eléctrico y diseñado para la conducción de alto rendimiento.

Llamado eRod, este coche es una reminiscencia del Ariel Atom, ya que también cuenta con un chasis tubular, paneles de carrocería de material compuesto, un par de asientos de cubo, y… Bueno: no mucho más. Un motor eléctrico situado justo detrás de los asientos traseros es el que hace girar las ruedas, y el paquete de baterías se ubica en el centro del coche. Mientras que la apariencia de eRod lo hace parecer como su estuviese diseñado exclusivamente para determinadas pistas de carreras, es un vehículo totalmente legal para llevar por la calle, al menos, en Suiza.

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¿Quieres uno? Hay tres modelos para elegir: el eRod Basic, el eRod Fun, y el eRod Race. El Basic usa una batería de 10 kWh que tarda aproximadamente unas seis horas en recargarse. Ofrece una autonomía de sólo 40 millas, y entrega al motor eléctrico una potencia de 60 caballos de fuerza. La velocidad máxima de este roadster “Básico” es de 75 mph.

El eRod Fun conserva el motor de 60 caballos de fuerza, pero tiene un paquete de baterías de 17.3kWh, que le dan una autonomía de 70 millas. La velocidad máxima se mantiene en las 75 mph, y recargar el paquete toma la friolera de 10 horas. Por último, el eRod Race tiene una batería de 39kWh y un motor evidentemente más grande que genera casi 200 caballos de fuerza. Alcanza una velocidad máxima de 85 mph, y da 136 millas de autonomía con una sola carga. Recargar este fenómeno toma aproximadamente unas cuatro horas.

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El Kyburz eRod está ahora mismo a la venta en Suiza. Los precios comienzan en $36,000 dólares para el modelo básico, según el sitio australiano Motoring, y llegan hasta los $108,000 para su versión de carreras más grande. Vale la pena señalar a los posibles compradores que pueden ahorrarse una cantidad considerable de dinero en cualquiera de sus variantes, pidiendo el vehículo por piezas y montándolo por sí mismos. Como pasatiempo, resultará algo de lo más entretenido.