El nuevo concepto de Volkswagen es un Passat con genes GTI

Volkswagen ha introducido un nuevo concepto que podría previsualizar una versión más caliente del Passat, orientado más que nunca al rendimiento.

El Passat GT Concept es esencialmente un Passat con genes GTI. Se basa en el modelo estadounidense que se construye en Chattanooga, Tennessee, y fue desarrollado específicamente para el mercado de los EE.UU. por la división norteamericana de VW. Visualmente, este Passat presenta una pintura blanca con un techo negro contrastante, tapas de espejo negro, y acentos rojos en la parrilla, los que le hacen guiños al icónico GTI.

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El tratamiento deportivo continúa adentro con bastante fibra del carbono y acentos más rojos. En conjunto, el concepto se ve más musculoso incluso que el Passat R-Line, el cual actualmente se considera como el miembro “deportivo” de la alineación.

Volkswagen tenía dudas sobre qué motor debía recibir este GT Concept. Los ejecutivos finalmente eligieron el VR6 de 3.6 litros, el cual produce unos generosos 280 caballos de fuerza y 258 libras-pie de torque. Este seis cilindros hace girar las ruedas delanteras a través de una transmisión automática de doble embrague de seis velocidades, aunque las cifras de rendimiento no han sido anunciadas todavía. Como sea, la marca alemana ha asegurado que el GT Concept se maneja mejor que un Passat estándar, ya que cuenta con una suspensión más baja y deportiva.

Los ejecutivos advierten eso sí que este Passat GT Concept no ha recibido luz verde para la producción. La buena noticia es que, si se aprueba, podría hacer la transición de concepto a vehículo de producción con bastante rapidez, ya que en gran medida está hecho con piezas y componentes disponibles actualmente en el mercado.

No es la primera vez que Volkswagen ha evaluado la manera de poner “esteroides” en su Passat. En 1977, los ingenieros pusieron un motor de cuatro cilindros de 1.6 litros y 110 caballos de fuerza (sacado de un Audi 80 GTE) bajo el cofre de la primera generación Passat. También instalaron unos frenos más fuertes en ambos ejes, unos neumáticos más anchos y un kit deportivo en la carrocería.

Llamado Passat GTI, el prototipo de dos puertas fue brevemente probado en las carreteras alrededor de Wolfsburg, Alemania, pero nunca vio la luz verde para su producción. Toni Schmücker, jefe de Volkswagen de la época, creía firmemente que las palabras “performance” y “Passat” eran mutuamente excluyentes, para gran consternación de los ingenieros que trabajaban en el proyecto.