La camioneta Honda Ridgeline 2017 AWD evoluciona para bien

Para los estadounidenses, las camionetas son un asunto casi sagrado. Hay un conjunto de larga data de convenciones que muchos de sus compradores consideran obligatoria, y por lo mismo, no cualquiera es “digna” de estacionarse fuera de casa.

Este apetito voraz por camionetas captó muy el interés de los fabricantes japoneses hace décadas, aunque Toyota y Nissan se han mantenido más bien cerca de lo “tradicional” con la esperanza de atraer a los compradores habituales.

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Cuando Honda introdujo por primera vez su Ridgeline en 2005, enfocaba el diseño desde una perspectiva diferente, centrándose la utilidad de una camioneta con el confort de la conducción, la facilidad de su uso y la eficiencia de un carro. Fue un movimiento arriesgado, y la primera generación Ridgeline no acabó de convencer del todo a los tradicionales compradores de camionetas, tanto por su aspecto como por su manejo.

Sin embargo, las características de diseño inteligente de la Ridgeline se ganaron a no pocos seguidores. Y después de más de un año fuera del mercado, Honda ha vuelto al redil con una segunda generación Ridgeline, basada en los puntos fuertes de la camioneta original, e intentando mejorar los puntos que la alejaban de aquellos que no la veían como una camioneta “propiamente tal”.

La Ridgeline 2017 sigue siendo una camioneta monocasco, basada en un chasis de tracción delantera compartido con la actual generación de crossover Pilot, aunque también hay una serie de otras mejoras en esta segunda generación. Y es que Honda no sólo buscó reforzar la capacidad de la camioneta, sino también mejorar la conducción, el manejo y la estética. Esto último resultó ser un factor decisivo para muchos, ya que la primera generación no siempre “entró fácil” por la vista.

La nueva Ridgeline 2017 trae bajo el cofre un V6 SOHC de 3.5 litros de aspiración natural, el cual consigue 280 caballos de fuerza y 262 libras-pie de torque. Toda esta potencia es enviada a las ruedas delanteras a través de una transmisión automática de seis velocidades que viene de serie. La tracción en las cuatro ruedas es opcional. En Honda aseguran que la Ridgeline 2017 alcanza las 60 millas por hora casi dos segundos más rápido que el modelo anterior.

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Optar por la tracción total hace que la distancia desde el suelo pase 7.3 a 7.9 pulgadas, aumentando también la potencia y la capacidad de arrastre de 3,500 a 5,000 libras. La capacidad de remolque es un lugar donde los camiones tradicionales bastidor tienen una ventaja, aún cuando las 5,000 libras de la Ridgeline AWD la ubica por debajo de la “lider” de su clase, la Chevrolet Colorado V6 4 × 4 casi por una tonelada. Sin embargo, las ventajas de remolque superior de la Chevy se traducen en una no muy buena calidad de manejo. La Ridgeline en contraste, posee una suspensión totalmente independiente, y es mucho más cómoda en su manejo cuando se la compara con las camionetas de tamaño medio, ya sea en carretera o fuera de ella.