Agujetas para el mundo moderno: Nuestra visita a la fábrica de Boa Technology

Los cordones de zapato, conocidos también como agujetas, remontan sus orígenes al año  3,500 antes de Cristo. Más adelante en la historia, el cordón se sometió a una serie de pequeñas mejoras técnicas y materiales diseñados para hacerlo más fuerte y más seguro, pero en su núcleo básico, poco cambió por cerca de tres milenios y medio. Esto, hasta que un empresario llamado Gary Hammerslag tuvo una brillante idea. Hammerslag creó Boa Technology y entregó un nuevo y revolucionario sistema de agujetas.

A finales de los años 90, este empresario y su familia vivían en Steamboat Springs, Colorado, donde a menudo acudían a las pistas de esquí para practicar snowboarding. Durante estas salidas, se dio cuenta que tenía que detenerse constantemente para arreglar las botas de sus hijos, que a menudo se desataban. Frustrado por el problema, comenzó a buscar una alternativa.

Después de diseñar y probar varios prototipos de sistemas, se le ocurrió la idea de usar cables de acero inoxidable que estén envueltos en guías de encaje de baja fricción, en lugar de los cordones de zapatos estándar. Esos cables se conectan en un dial especialmente construido que aumenta la tensión en los cordones cuando se los dobla para amarrarlos. Esto permite encontrar rápida y fácilmente el ajuste exacto que se necesita cada vez que hay que atarlos. Dado que el dial cuenta con un mecanismo de bloqueo incorporado, los cordones permanecen firmemente en su lugar hasta que se liberan, eliminando la necesidad de detenerse y atarlos regularmente.

Estos primeros prototipos se convirtieron en el sistema de cierre Boa, y Hammerslag fundó Boa Technology en 1998 para ayudar a vender su gran nueva idea a la industria del calzado. Naturalmente, el nuevo sistema de cordones atrajo a la industria de snowboarding, y pronto encontró socios ansiosos en K2 y Vans, dos empresas con las que Boa sigue trabajando hoy.

Con el tiempo, otros fabricantes de calzados -sobre todo en la industria de los deportes y el espacio al aire libre- llegaron a bordo, y ahora la compañía trabaja con más de 330 marcas en todo el mundo. Eventualmente, Boa se expandió a la industria médica donde el sistema de cordones encontró su camino en dispositivos ortopédicos y de prótesis, así como aparatos ortopédicos y moldes.

Nuestra visita a las oficinas centrales de Boa

Digital Trends visitó las oficinas de Boa ubicadas en Denver, Colorado, donde no sólo aprendimos sobre la historia de la compañía, sino también sobre sus rigurosos procedimientos de prueba, enfoque de diseño y relaciones de trabajo únicas con socios.

Incluso en un día laboral al azar, la sede de Boa es una colmena de actividad. En los últimos meses, el espacio de oficinas abiertas se convirtió en un área cada vez más saturada ya que la empresa agregó más personal para satisfacer la demanda de sus productos. Es por esto que para el 2018 todo el equipo planea trasladarse a un espacio más amplio y más adecuado para acomodar a la creciente fuerza de trabajo. Mientras tanto, los empleados realizan negocios en un ambiente que es un poco estrecho pero también creativamente cargado, enérgico y lleno de máquinas.

Si bien, Boa ofrece una serie de opciones disponibles para fabricantes de calzados, la empresa generalmente crea soluciones personalizadas para adaptarse a las necesidades específicas de un nuevo diseño. Este proceso comienza con miembros del equipo de prototipos de Boa, que se centra no sólo en las formas de refinar el sistema de cierre Boa Closure System, sino también en hacer que funcione en zapatos y productos médicos aún en desarrollo.

RelacionadoCon estas plantillas todos tus zapatos serán inteligentes

Dependiendo de lo que los socios necesitan, los diseñadores requieren una gran creatividad, a veces con cordones, guías y diales completamente nuevos para su uso en un solo proyecto. Una vez que los nuevos diseños iniciales son completados, el equipo del prototipo los entrega al área de Boa Fit Lab, que trabaja con el taller de máquinas para producir modelos de trabajo reales. Esto ayuda a la empresa a determinar si los diseños son viables para el mercado o si existe la necesidad de volver a la mesa de dibujos de diseño.

Pruebas extremas para control de calidad

En existencia por aproximadamente dos años, Boa Fit Lab ya paga grandes dividendos en términos de pruebas y control de calidad, dice la compañía. La adición del departamento permite a Boa trabajar estrechamente con sus socios y reducir el tiempo de la fase de investigación y desarrollo de un nuevo zapato.

Después de que un producto pasa a través de su fase de prototipo y obtiene la aprobación, las nuevas partes se dirigen al Boa Test Lab, un laboratorio de pruebas donde sufren lo que se podría describir como un abuso grave. El laboratorio empuja, jala y estira los componentes del sistema de cordones hasta el límite absoluto. Hemos sido testigos de varias pruebas de resistencia en cordones, guías y diales que demuestran lo bien que funcionan más allá de las especificaciones de la empresa. Boa probó entonces esas mismas piezas para comprobar su resistencia al calor extremo, frío y humedad, y hasta las sumergió en agua.

El laboratorio de pruebas incluso utiliza una máquina que acelera el proceso de envejecimiento de las piezas individuales, lo que permite a la empresa ver no sólo lo bien que trabajan ahora, sino también su rendimiento futuro. Este riguroso proceso de prueba le da a Boa la confianza de extender una garantía de por vida en su sistema de cordones.

Colaborando con las mejores marcas

Debido a que Boa construyó una excelente instalación para diseñar y probar un producto, no es raro que los socios visiten a menudo sus oficinas para mostrarles sus últimos diseños. Esto da a las empresas de zapatos la oportunidad de trabajar directamente con el departamento de prototipos, en conjunto con el Fit Lab y el Test Lab.

Pudimos ver esto en acción: Adidas, que recientemente lanzó sus nuevos zapatos de golf Powerband Boa Boost, llegó durante nuestro viaje a las oficinas centrales de Boa. Como su nombre lo indica, el zapato viene equipado con cordones Boa para ofrecer una nueva experiencia a los clientes.

Cuando Adidas lanzó su primer calzado de golf equipado con Boa en Japón hace unos años, atrapó a más del 60% del mercado local en cuestión de meses. La popularidad de esos zapatos fue sin precedentes, aunque el reto fue encontrar cómo replicar ese éxito en los Estados Unidos. Fue entonces cuando Adidas decidió empezar a diseñar sus zapatos alrededor del sistema Boa. Cuando ocurrió este cambio en el enfoque, Boa y Adidas vieron su relación cambiar de la de proveedor-comprador a ser socios más directos.

“El papel de Boa ha sido crucial en el diseño de Powerband Boa Boost”, dijo a Digital Trends Mason Denison, Director Global de Adidas Golf. “Sin su contribución directa, habría llevado mucho más tiempo para poner este calzado en el mercado a medida que trabajamos a través de los retos de diseño”.

Denison dice que la relación de su compañía con Boa es una mezcla única de consulta creativa por parte de ambas partes. A medida que Adidas se esfuerza por mejorar sus calzados cada temporada, también empuja a Boa a refinar sus cordones, guías y diales para satisfacer necesidades específicas. Mientras tanto, el equipo de Boa sugiere rutinariamente otras maneras para que la forma y la función se amolden a un diseño innovador, haciendo a menudo sugerencias que Denison y su personal no habían pensado.

A pesar de su éxito, Boa continúa innovando

Esta colaboración ha demostrado ser un rotundo éxito. Adidas Golf vio la creciente demanda de zapatos con el sistema de cordones, mientras que Boa es ahora un producto buscado y cotizado en la industria de calzados de golf y muchas otras más.

Sin embargo, eso no quiere decir que ninguna de las dos marcas quiera descansar en sus laureles. Denison nos dijo que Adidas ya está en pleno desarrollo de sus zapatos para el 2018 y 2019, y que mantiene su mirada enfocada aún más allá de ese horizonte. Por supuesto, Boa tiene la intención de jugar un papel central en esos futuros diseños.

Mientras tanto, el personal de Boa sigue centrado en seguir mejorando su sistema de cierre Closure System, adelgazando aún más sus componentes. El sistema no es particularmente grande o pesado, pero en algunos mercados, incluyendo el de golf, todavía existen algunos desafíos. Sin embargo, el equipo de Boa no planea frenar.

Después de todo, no es todos los días que se puede mejorar un producto de 5.500 años de antigüedad.